martes, 22 de abril de 2008

Presentación de "Juanín y Bedoya" en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Antonio Brevers –a la derecha– acompañado por Manuel Gutiérrez Aragón durante la presentación del libro.

Los guerrilleros cántabros Juanín y Bedoya resucitan en un libro.

Alerta / 22 de abril de 2008.
El cineasta Manuel Gutiérrez Aragón acompañó a Antonio Brevers en la presentación de esta obra que se publica ahora para toda España.

El investigador cántabro Antonio Brevers desvela en ‘Juanín y Bedoya. Los últimos guerrilleros’ (CLOUX editores) la historia de supervivencia y el «misterio de la muerte de los dos guerrilleros». El libro, que ya va por su tercera edición en Cantabria, se publica ahora para el resto de España. El cineasta cántabro Manuel Gutiérrez Aragón acompañó a Brevers en la presentación del libro.

Los míticos guerrilleros antifranquistas Juanín y Bedoya resucitan en un libro del escritor cántabro Antonio Brevers, que en tan sólo unos meses ha alcanzado su tercera edición con diez mil ejemplares vendidos en el norte de España. ‘Juanín y Bedoya, los últimos guerrilleros’(Cloux editores) narra la desesperada apuesta por la supervivencia de dos míticos resistentes de la España de posguerra, en un trabajo para el que su autor ha empleado miles de documentos y cientos de entrevistas.

Arropado por amigos y familiares de guerrilleros y guardias civiles que colaboraron en el desarrollo del libro, Antonio Brevers (Torrelavega, 1960) ha afirmado durante la presentación que con esta obra pretendía «hacer historia, recoger testimonios y presentarlos de manera honesta». Juan Fernández Ayala, ‘El Juanín’, y su compañero Francisco Bedoya Gutiérrez se convirtieron en los años 50 y 60 en mitos para los niños cántabros, que jugaban a ser guerrilleros. Sin embargo, aunque su historia parezca «de novela de aventuras», como la describe el cineasta Manuel Gutiérrez Aragón -prologuista del ensayo-, el final de la pareja de guerrilleros fue trágico. La familia de Juanín pensaba, hasta que Antonio Brevers avanzó en sus investigaciones, que el «maqui » que estuvo más años «echado al monte» había muerto traicionado por Bedoya.

Gutiérrez Aragón, quien también ha estado presente en el acto, ha señalado que el libro plantea, en una «visión extremadamente humana», una doble «reflexión histórica sobre los últimos luchadores de la libertad y sobre la supervivencia».

La exclusiva labor de investigación mantuvo ocupado a Brevers, asesor y documentalista de la posguerra, durante ocho años. En todo este tiempo, el autor de «Juanín y Bedoya» ha estimulado «los recuerdos y las ganas de contar de la gente». «Existían tabúes y muros de silencio que eran más fáciles de romper por una persona externa que por familiares», ha declarado Antonio Brevers.

El autor ha recurrido para la redacción del ensayo a testimonios de antiguos guerrilleros, enlaces, víctimas de asaltos y secuestros, miembros de la Guardia Civil, confidentes e inspectores de la Brigada Criminal y Político Social del Cuerpo General de la Policía.

Presentación de "Juanín y Bedoya" en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Gutiérrez Aragón presentó en Madrid el libro de Brevers sobre Juanín y Bedoya.

El Diario Montañés / 22 de abril de 2008.
El investigador cántabro Antonio Brevers desvela en 'Juanín y Bedoya. Los últimos guerrilleros' (CLOUX editores) la historia de supervivencia y el «misterio de la muerte de los dos guerrilleros maquis». El libro, que ya va por su tercera edición en Cantabria, se publica ahora para el resto de España. El cineasta cántabro Manuel Gutiérrez Aragón, que acompañó a Brevers en la presentación del libro en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, aseguró que «para los que de niños vivimos en Cantabria en los años 50 y 60, Juanín y Bedoya se habían convertido en dos mitos vivientes que mirábamos con miedo y fascinación».

El cineasta, que también ha colaborado en el prólogo del libro, se lamentó de que en España no se pudiesen narrar las cosas cuando suceden, «como en este caso del que sólo se hablaba en voz baja», y que cuando pasa el tiempo parece desfasado hacerlo. Para Gutiérrez Aragón, el interés de este libro reside en los testimonios de gente que «luchó por la libertad» y en la posibilidad de «poder acceder al drama personal que se manifiesta cuando desaparece la historia colectiva y que Brevers ha sabido recuperar».

Os guerrilleiros Bedoya e Juanín.

El Correo Gallego / 22 de abril de 2008.
Os míticos guerrilleiros antifranquistas Juanín e Bedoya resucitan nun libro do escritor cántabro Antonio Brevers, que en só uns meses alcanzou a súa terceira edición con dez mil exemplares vendidos no norte de España.

Juanín y Bedoya, los últimos guerrilleros (Cloux editores) narra a desesperada aposta pola supervivencia de dous míticos resistentes da España de posguerra, nun traballo para o que o seu autor empregou miles de documentos e centos de entrevistas.

Arroupado por amigos e familiares de guerrilleiros e gardas civís que colaboraron no desenvolvemento do libro, Antonio Brevers (Torrelavega, 1960) afirmou onte durante a presentación que con esta obra pretendía "facer historia, recoller testemuños e presentalos de xeito honesto".

Juan Fernández Ayala, "o Juanín", e o seu compañeiro Francisco Bedoya Gutiérrez convertéronse nos anos 50 e 60 en mitos para os nenos cántabros, que xogaban a ser guerrilleiros. Con todo, aínda que a súa historia pareza "de novela de aventuras", como a describe o cineasta Manuel Gutiérrez Aragón -prologuista tamén do ensaio-, o final da parella de guerrilleiros foi tráxico.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Reportaje del diario Alerta sobre el libro de Antonio Brevers, con motivo del cincuenta aniversario de la muerte de Francisco Bedoya.

JUANIN Y BEDOYA.
Medio siglo de leyenda hecho historia en un libro de Antonio Brevers.
Alerta / 2 de diciembre de 2007.
El tres de diciembre de 1957, nuestro periódico abría en primera plana con la noticia de la muerte, cerca de Castro Urdiales, de Francisco Bedoya Gutiérrez, acontecida a primeras horas del día antes y a los pocos meses de la de su inseparable compañero, Juan Fernández Ayala.

Juanín y Bedoya, dos personajes, a caballo entre el mito y la Historia, que sin duda han permanecido vivos en la memoria de la inmensa mayoría de los cántabros, y de muchos españoles, aunque estos hubiesen nacido años más tarde de su desaparición. Buena muestra de ello ha sido el enorme éxito cosechado por el espléndido libro de Antonio Brevers que lleva por título: Juanín y Bedoya, los últimos guerrilleros, obra que ha visto la luz precisamente en el año que se cumple el cincuenta aniversario de los dramáticos sucesos con los que se puso fin a la larga permanencia en el monte de tan recordados personajes.

OBJETIVIDAD Y RIGOR.- Con este libro, además de aportarnos luz sobre las misteriosas muertes de sus protagonistas, el autor ha querido trasmitirnos sus inquietudes, esforzándose en dar otra oportunidad al lector para facilitarnos una mejor comprensión de la historia al revisar unos hechos acaecidos, hace relativamente poco tiempo, sin alterarlos ni dulcificarlos; con la sana intención de que entendamos mejor todas y cada una de las partes que allí convivieron.

Misteriosas muertes.
Todo tipo de conjeturas y cábalas surgieron con la muerte de Juan Fernández Ayala, Juanín, el 24 de abril de 1957, en Vega de Liébana, tras un encuentro con la Guardia Civil en las afueras de dicho pueblo. En voz baja se citaban varios nombres bajo sospecha de haber señalado el paso del guerrillero a las Fuerzas del Orden, a cambio de la suculenta recompensa (medio millón de pesetas) que por ellos se ofrecía.

No menos misteriosa resultó la muerte de Francisco Bedoya, en medio de un operativo policial cuyos últimos pasos se iniciaban un frío domingo, día 1 de diciembre de 1957, aproximadamente a las siete y media de la tarde, según informó puntualmente nuestro periódico: “entre La Madrid y Cabezón de la Sal, el Bedoya acudió al encuentro. Parecía confiado y tranquilo. Vestía una larga gabardina oscura sobre un pantalón azul; cubría su cabeza con una boina y no parecía, por el blanco color de su tez, haber permanecido últimamente mucho tiempo al aire libre. Fidel, su hermano, le puso sobre los hombros el grueso chaquetón de cuero que había adquirido de Santander…El Bedoya se situó en la parte trasera del vehículo, como paquete, mientras José San Miguel, su cuñado, se encargaba de la dirección. Entre ambos colocaron un paquete de gran tamaño que contenía efectos personales, vendas, colonia y otras cosas de aseo personal. En la parte izquierda del vehículo se veía una cartera de cuero negro. Paco Bedoya se puso unas gafas de motorista, caló su boina hasta las cejas y se dispuso a salir por primera vez de la provincia”.

Pero una potente ráfaga de ametralladora, disparada por la Policía desde un coche en marcha, detendría a la moto y sus ocupantes en el tramo de carretera comprendido entre el pueblo de Oriñón y el langostero de Islares, saldándose con la muerte del conductor, José San Miguel, y causando gravísimas heridas a Francisco Bedoya, que no le impidieron realizar un último y desesperado esfuerzo y escalar hasta lo alto de monte Cerrado, ascendiendo más de 400 metros de cota, donde fallecería a la mañana siguiente en el transcurso de la descubierta llevada a cabo por numerosos agentes de la Guardia Civil.

Antonio Brevers ha pretendido ponernos, precisamente por la perspectiva que da el tiempo transcurrido, en el lugar y circunstancias personales de cada uno de los protagonistas que figuran en esta obra, sea cual fuere el lugar y modo que le tocó vivir; y, sobre todo, situarle en aquel tiempo, tan distinto al actual.


Equipo de TVE durante el rodaje de la serie documental "La Memoria Recobrada", junto a Gutiérrez Aragón, Antonio Brevers y el emblemático Jefe Guerrillero Martín Santos Marcos, "el Gitano".

PRÓLOGO DE MANUEL GUTIÉRREZ ARAGÓN.- La obra, respaldada por el Gobierno de Cantabria y por el Ayuntamiento de Torrelavega, está prologada por Manuel Gutiérrez Aragón, con quien el autor trabajó como guionista en la serie documental producida por TVE La memoria recobrada; concretamente en el capítulo que se ocupó sobre el fenómeno del maquis en España y, en especial, de la figura de Juan Fernández Ayala y “los del monte”. Cuenta con más de seiscientas páginas y acabado en sobrecubierta y tapa dura. En ella se pueden contemplar una gran selección de fotografías inéditas, de gran valor histórico, así como planos y documentos complementarios, tanto públicos como privados. Como dato original a destacar hay que mencionar que están publicadas más fotos, mapas y documentación complementaria en la página de internet http://www.juaninybedoya.es/.


Historia viva.
Podríamos referirnos a él como un libro épico; en el que el lado humano sobresale a la idea preconcebida que de los personajes se pueda tener por el simple hecho de haber vivido en este periodo y ambiente de posguerra. La acción se desarrolla en nuestra Cantabria más cercana. En donde abunda la intriga, la emoción, la amistad, la ternura, los amores imposibles, los sucesos audaces y espectaculares, otros crueles y extremadamente sanguinarios. Pero sobre todo mucha historia real: basada en el aproximadamente centenar de entrevistas realizadas a sus auténticos protagonistas y en millares de documentos inéditos, tanto judiciales, policiales como privados.

La sorprendente y oportuna aportación documental imprimirá un ritmo trepidante a una investigación en la que el lector se verá inmerso. De esta forma Antonio Brevers consigue hacer cómplice al lector de sus propias indagaciones, al tiempo que poco a poco de forma magistral le va envolviendo haciéndole partícipe en un entramado de pasiones y enredos, todos ellos reales y con personas corrientes; y cuyas diferentes personalidades pueden percibirse a través de sus fotos en el índice de personajes del final del libro. Parte de la inquietud del propio narrador- investigador, que en realidad es el propio autor, y está contado en primera persona y de forma cronológica; siguiendo la actividad biográfica de Juan Fernández Ayala y sus compañeros, en especial los sucedidos junto a Francisco Bedoya Gutiérrez.

Con arreglo a esta ordenación lineal se van entrelazando sucesos destacables, algunos aparentemente inconexos entre sí, y el propio desarrollo de la investigación. Mediante pies de página, se hacen aclaraciones y breves reseñas a la evolución de las cuestiones internacionales de la posguerra mundial, y la española en particular. Se suceden un gran número de hechos históricos, relatados por sus propios protagonistas, tanto del movimiento guerrillero, como de otros muchos estamentos sociales que reflejarán un modo de vivir, y pensar, sin cuyo conocimiento no sería posible situarse adecuadamente en la época en que sucedieron los hechos objeto de estudio.

A través del libro de Antonio Brevers sobre Juanín y Bedoya, y un gran número de compañeros de monte y otros líderes de la guerrilla, como Martín Santos Marcos, “El Gitano” o Inocencio Aja Montes “El Vasco”, quedan fielmente reflejados los casi veinte años de existencia del movimiento guerrillero de posguerra en España; en sus cinco etapas más representativas:

La Primera (1.936-1.939) que viene protagonizada por quienes con la caída de los frentes republicanos intentaron debilitar la retaguardia franquista o, sencillamente, salvar sus vidas ocultándose en los montes españoles.

A estos grupos de “huidos” se unirían durante la segunda etapa (1940-1.944) los evadidos de los Destacamentos Penitenciarios y aquellos que intentaron alejarse de la feroz represión a la que eran sometidos. Resistirían, generalmente, cerca de sus hogares, gracias a la ayuda de familiares y amigos y a pequeños golpes económicos. En menor medida, se les fueron incorporando quienes, por una mayor conciencia política, creyeron poder derrotar militarmente al franquismo con el apoyo de una insurrección popular.

La tercera y más importante etapa (1.944-1.948) tuvo su inicio con la invasión de exguerrilleros españoles de la resistencia francesa (“Maquis”) a través del Valle de Arán, bajo la dirección del PC. A pesar de su estrepitoso fracaso, la lucha armada consiguió propagarse estimulada ante la posibilidad de un levantamiento popular contra Franco y a la esperada intervención de las potencias vencedoras en la II GM. Asimismo, el PC desde el exilio intentó incorporar grupos de expertos políticos militares para intentar mejorar la organización Guerrilla.

Durante la cuarta etapa (1.948-1.952) este movimiento entró en su fase de decadencia, propiciada por la desmoralización ante la falta de respuesta popular y abstención de las potencias aliadas, sobre todo, a partir del inicio de la guerra fría. A todo ello se sumó el efecto fulminante de las recién creadas Contrapartidas de la Guardia Civil (finales de 1946) y la decisión del PC desde Francia del abandono de las armas. Sin estos apoyos, un buen número quedó abandonado a su suerte en los montes.

Durante la quinta etapa (1.952-1.957), quienes no consiguieron salir del país o pasar a hacer vida de “topos”, sobrevivieron mediante el robo y el secuestro hasta ser detenidos o abatidos en encuentros armados; limitándose el final de dicho periodo a las actuaciones de Juanín y Bedoya, con cierta repercusión en la prensa internacional, lo que llevó a la Dirección General de la Guardia Civil a reunir en Cantabria, con carácter forzoso, a un grupo selecto de especialistas para su busca y captura, la mayoría antiguos jefes de las ya disueltas contrapartidas.

Entrevista a Antonio Brevers en el 50 aniversario de la muerte de Francisco Bedoya.

«Con Juanín y Bedoya es cierto que la realidad supera ampliamente la ficción»

Antonio Brevers saca al mercado la segunda edición del libro sobre los dos célebres 'maquis' Hoy se cumplen cincuenta años de la muerte de Bedoya, tras se interceptado en Castro Urdiales


El Diario Montañés / 2 de diciembre de 2007.

Hoy, 2 de diciembre de 2007, se cumplen cincuenta años de la muerte del mítico guerrillero Francisco Bedoya. Este aniversario coincide en el tiempo con la salida al mercado de la segunda edición del libro 'Juanín y Bedoya, los últimos guerrilleros', escrito por un autor novel, Antonio Brevers y prologado por el cineasta torrelaveguense, Manuel Gutiérrez Aragón. El éxito de la primera edición, cuyos 3.000 ejemplares se vendieron en tan solo tres meses ha animado a la ampliación de una segunda tirada, también de 3.000 ejemplares que se comercializan en librerías de toda España. Con este libro, su autor propone un interesante viaje al pasado a través de la visión de sus protagonistas y testigos directos del momento y la vida de los dos 'maquis', en uno y otro bando.

-Es su primer libro. ¿Porqué eligió a dos personajes como Juanín y Bedoya?

Siempre tuve mucho interés por este tema. Me fui introduciendo, poco a poco, con alguna excursión a las zonas donde estuvieron. Preguntabas y te ibas acercando a los testigos con la grabadora y la cámara de fotos. Lo hacía porque me gustaba y me daba pena que se perdiesen tantos datos.

-¿En ese tiempo hizo acopio de mucha documentación?

Es un poco como una bola de nieve, porque comienzas a visitar archivos judiciales y policiales. . Luego tiras del hilo y, así reúnes cientos de horas de grabación en entrevistas personales a testigos, confidentes, enlaces, miembros de la Guardia Civil y familiares de víctimas y guerrilleros. Mas tarde, conoces gente que también investiga. Así conocí a Alfonso Domingo, escritor y productor de documentales, con el que he colaborado cómo guionista y que me animó a escribir el libro.

-Usted es psicólogo, ¿Cómo se mete uno en esto de escribir un libro de historia?-

Todo fue por regresar al mito o la leyenda. Por descubrir si lo que llega a tus oídos es lo que realmente pasó. Con Juanín y Bedoya descubrí que la realidad supera ampliamente la ficción.-¿Para bien o para mal?-Yo tenía la idea de que se les había exaltado o magnificado. Pero, al final, te das cuenta que su vida fue mas dura y audaz de lo que nos ha llegado a través de la leyenda. Me interesó mucho el factor humano, tanto el de ellos como el de sus víctimas y perseguidores. Hice grandes descubrimientos. A mí me llegó por la gente que Bedoya era un personaje cruel y sanguinario, de gran fortaleza física. Sin embargo, luego descubres que era una persona sensible y capaz intelectualmente y, eso, me ha parecido importante ponerlo de manifiesto.

-¿Como planteó estructurar la historia de los dos guerrilleros, entre tanta documentación?

Al principio me encontré con el problema de tener que introducir en el libro gran cantidad de datos, nombres, fotografías y fechas. Esto era un poco difícil, porque había que hacerlo legible. Lo que hice fue utilizar el recurso de la novela narrativa, aunque el contenido es totalmente veraz y esta escrito de una forma que no es nada localista. Es un libro de historia de España, solo que la historia transcurre en Cantabria.

-¿Hay novedades en esta segunda edición?

Han salido otros tres mil ejemplares a la venta que se están distribuyendo en librerías de toda España y, a través de página web http://www.juaninybedoya.es/. En cuanto a contenidos, esta segunda edición cuenta con fotografías nuevas que, en un principio, no se incluyeron. Son testimonios gráficos de mucha crudeza, pero vale la pena incorporarlos por su gran valor documental. Además el libro recoge testimonios de guerrilleros y miembros de la policía y la Guardia Civil que están sin alterar ni manipular. He querido ser un notario de cómo lo vivieron, para que el lector se haga su propia composición de lugar.

-Bedoya murió tal día como hoy, hace cincuenta años. ¿Como lo hizo?

Hoy se cumple el 50 aniversario de la muerte de Bedoya. Su compañero Juanín murió el 24 de abril de 1957, sólo unos meses antes. En el caso de Bedoya su motocicleta fue interceptada por la Guardia Civil, la noche anterior a su muerte. Herido de bala consiguió ocultarse en un monte cercano a Castro Urdiales. Al día siguiente, en un intercambio de disparos, fallece.

-¿Es un libro para los dos bandos?-

Sí es un libro para los dos bandos. Estoy recibiendo comentarios positivos de personas que estuvieron en un bando y otro.

-¿Que es lo que más le ha agradó al escribir el libro?

La confianza de la gente a la que he entrevistado. Me han regalado objetos y fotografías y me han abierto su casa y su vida. A pesar del delicado tema que se trataba, en la mayoría de los casos, sin conocerte de nada, te abrían la puerta, te metían en el salón o en la cocina y, en poco minutos, te hablaban de temas que no habían sacado en años ni a su propia familia, porque se tenía mucho miedo. Quiero destacar aquí esa bondad de la gente que me he encontrado.

- ¿En su búsqueda de la historia ha encontrado muchos personajes y héroes ocultos?

Tengo mucho material de Juanín y de Bedoya, pero junto a ellos han ido apareciendo documentos de otros guerrilleros, cómo Martín Santos que aún vive. Son verdaderos personajes en la sombra que, a lo mejor, tuvieron tanto protagonismo como ellos, lo que pasa es que ambos permanecieron 14 años en el monte.

viernes, 30 de noviembre de 2007

Segunda edición de "Juanín y Bedoya".


Vuelven los últimos guerrilleros, Juanín y Bedoya. Del escritor Antonio Brevers, cuenta con más de 600 páginas y 64 imágenes.

Del gran éxito de su primera edición, el libro “Juanín y Bedoya, los últimos guerrilleros”, sale a la calle con su segunda tirada. Esta adaptación del escritor Antonio Brevers, cuenta con más de 600 páginas y 64 imágenes en las que se narran las vivencias de estos dos “echados al monte”.

Gran labor de investigación.
Este libro se ha llevado a cabo gracias a la exhaustiva labor de investigación de Brevers y la riqueza de sus fuentes, entre las que se encuentran documentos judiciales y testimonios de familiares de ambos guerrilleros.
Con este libro, se dará un paso más sobre la realidad en la historia de esta pareja de leyenda.

Esta será su segunda edición.

jueves, 15 de noviembre de 2007

Segunda Edición de "Juanín y Bedoya, los últimos guerrilleros".


Pueblos de Cantabria / 15 de noviembre de 2007.
Tras el gran éxito de ventas que le precede, este mes ve la luz la segunda edición del libro de Antonio Brevers: “Juanín y Bedoya, los últimos guerrilleros”, publicación que cuenta con el apoyo de la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria y del Ayuntamiento de Torrelavega.

Como nos adelanta el cineasta cántabro Manuel Gutiérrez Aragón en su prólogo, se trata de una obra fuera de lo común, en la que una impresionante colección de fotografías inéditas presta testimonio gráfico a los valiosísimos documentos verbales recogidos por el autor. Verdadera historia en vivo, testimonios únicos y en trance de desaparecer, a través de los cuales es como si pudiéramos asistir, casi en directo, a un trozo de nuestra historia reciente.

A través de sus más de 600 páginas de texto, y 64 de imágenes, Antonio Brevers consigue despertar la emoción, la tensión y el suspense a partir de la narración de la vida, de los acontecimientos y dramática muerte de esta pareja de leyenda; y de la de gran parte de sus compañeros: popularmente conocidos como “los del monte”. Y ello gracias a la meritoria y exhaustiva investigación llevada por él a cabo, basada en el estudio de documentos judiciales, policiales y privados, ratificados y complementados con testimonios de toda índole: antiguos guerrilleros y sus enlaces, víctimas de asaltos y secuestros, miembros de los Servicios Especiales de Información de la Guardia Civil, de sus agentes y confidentes, inspectores de las Brigadas Criminal y Político Social del desaparecido Cuerpo General de la Policía, y de personas que sencilla y llanamente se vieron de un modo casual inmersos en los hechos más relevantes.

Hechos que en parte nos resultarán totalmente desconocidos, no así otros, aún muy presentes en la mente de nuestros lectores, bien por haberlos conocido en primera persona, cuando estos tuvieron lugar, o por haberlos escuchado a sus mayores en cualquiera de las localidades sobre las que puntualmente nos ocupamos en nuestro periódico. Relatos contados muchas veces a media voz, junto al fuego, quien sabe si, precisamente, en cocinas que en otro tiempo fueron escenario de aquel acoso y fuga constante; de donde Antonio Brevers ha conseguido rescatarlos del olvido, y del silencio.

Asistiremos a las mil y una celadas policiales que les fueron tendidas desde Santander o Torrelavega, ciudad esta última en la que dicen que incluso vieron tomar un café a Juanín, en el Cántabro, un día de feria, disfrazado con una raída sotana... A complejos intentos de infiltración, como el nacido en el municipio de Cartes. A los múltiples encuentros armados, mantenidos con la Guardia Civil, en lugares como Cabezón de la Sal, sede del Subsector Interprovincial exclusivamente creado en su busca, o en el desaparecido puente del Peñuzo (Ruente), o en Carmona, o en el barrio de Pando (Ruiloba), donde perdió la vida el Cabo José García, amigo de la infancia de Juanín, o en Udías... por no hablar del interior y alrededores del Monte Corona, su bastión irreductible, del que aparecían y desaparecían, como por arte de magia, de sus recónditos escondrijos... A Sonados asaltos como el asestado a la Real Compañía Asturiana de Minas... A Represalias armadas por quebrantos del pacto de silencio, como la efectuada a un vecino de Cerrazo (Reocín), donde posteriormente llegaría a instalarse uno de los múltiples destacamento secretos creados tras sus pasos... A Secuestros y golpes económicos, realizados en pos de su supervivencia, como los acontecidos en la zona de San Vicente, de donde era natural Francisco Bedoya, Valdáliga, Mazcuerras, Suances... Incluso, a desesperadas e infecundas gestiones fronterizas, como la pretendida en Buelna... Lugares todos ellos en los que llegaron a contar con un importante entramado de enlaces y puntos de apoyo, que irremediablemente fueron cayendo hasta su desaparición, condenados al aislamiento, fue el caso del emblemático escultor Jesús Otero, acusado de fabricar refugios para Juanín y Bedoya en las proximidades de Santillana del Mar, con la excusa de realizar excavaciones arqueológicas...

Conoceremos un gran número de sucesos históricos, imposibles de reseñar aquí en unas pocas líneas, también historias más cercanas, e increíblemente emotivas, como la de “Maelín”, el hijo de Francisco Bedoya, enviado a la Argentina tras la fuga de su padre de la prisión de Fuencarral ante el temor a que pudieran cumplirse las amenazas de su reclusión en un hospicio. Todo ello relatado por sus propios protagonistas, tanto del movimiento guerrillero como de otros muchos estamentos sociales, que reflejarán un modo de vivir, y pensar, sin cuyo conocimiento nos sería imposible situarnos adecuadamente en la época en que sucedieron. En especial a las generaciones que no la vivieron.

Precisamente el próximo día 1 de diciembre se cumple el 50 aniversario del intento de evasión a Francia de Francisco Bedoya Gutiérrez, ocurrido en el año 1957, a bordo de una moto Derbi que sería interceptada por la Policía en un tramo de carretera situado entre las localidades del Pontarrón e Islares, cerca de Castro Urdiales.

Aquel muchacho de tan solo 27 años, que al igual que otros protagonistas aparecerá en el libro en su auténtica dimensión humana e histórica, “de gran corpulencia, como esos superhombres que salen en las películas” —que dijo de él el forense—, con tres heridas de bala que le entraron por la región lumbar y le atravesaron el vientre, más otras tres que le penetraron por la región glútea, otro impacto que le atravesó el hombro izquierdo, dos más le causaron heridas en la pierna derecha, dos más en el brazo izquierdo... escaló la montaña y “con un esfuerzo supremo de su hercúlea humanidad —como llegó a reconocer el propio gobernador Roldán Losada—, logró inexplicablemente escalar una escarpadura de cuatrocientos metros de cota, donde se refugió”. En vano, cabría añadir. Ya que allí perdería la vida a primeras horas de la mañana siguiente, en el transcurso de la descubierta llevada a cabo por la Guardia Civil con la ayuda de perros adiestrados.

De este modo ponía fin a sus días “el Bedoya”, inseparable compañero durante cinco interminables años de Juan Fernández Ayala, “el Juanín”; igualmente abatido el 24 de abril de ese mismo año en la localidad de Vega de Liébana, de donde se había echado al monte, harto de palizas, en el verano de 1943. Juntos llegaron poner en jaque a todo un Estado, en especial durante su última etapa de existencia, muy lejana ya del final de la Guerra Civil, hecho del que se hizo eco la prensa internacional, para menoscabo de la imagen del Régimen en el exterior y, por tanto, para el recrudecimiento de la persecución de la célebre pareja de emboscados, hasta extremos impensables.

¿Qué sabíamos hasta ahora realmente de las vidas de Juanín y Bedoya? ¿Y del sentido de su dramática lucha por la supervivencia? ¿O de sus extrañas muertes?... ¿Que fue verdad, y que leyenda? Preguntas que, como tantas otras, tendrán cumplida respuesta en esta obra narrativa realmente apasionante, de cuidada edición y de gran riqueza literaria. Un libro que no debería de faltar en ningún hogar de Cantabria; y más dada la filosofía del mismo: “el encuentro”. Aunque al menos sea el de testimonios, de uno y otro lado, como afirma su autor, sin alterarlos ni dulcificarlos.

Historia, pura y dura, contada con refinada claridad y desde la perspectiva que dan los cincuenta años transcurridos, entendida sobre todo desde el lado más humano, sin complejos ni estereotipos. Con la intención final de que cada cual llegue a sus propias conclusiones, sin imposiciones. Porque conocer la Historia es evitar que se repitan sus mismos errores.
Inmejorable regalo de cara a estas navidades, tanto pensando en nuestros mayores como en nosotros mismos. Un obsequio para todos, se mire como se mire.